viernes, julio 29, 2005
POEMITA FILOSOFAL
Cada ruido que escuché se integró,
cada hecho que sucedió fue incorporado,
cada acción tuvo su consecuencia.
Por eso, por esa constante acumulación,
soy imposible de definir,
ahora, en este instante que ya fué.
cada hecho que sucedió fue incorporado,
cada acción tuvo su consecuencia.
Por eso, por esa constante acumulación,
soy imposible de definir,
ahora, en este instante que ya fué.
viernes, julio 08, 2005
las cosas
Dice mi mejor amiga que los maricones nacen; no que se hacen por un ratito o para siempre, Mejor dicho: que se hacen y se definen, a partir de tempranísima edad, pero como consecuencia de un gen que tienen y que influye sobre su futura actitud sexual. Ad absurdum, el que no es maricón a los dos años no tiene ese gen, o no decidirá serlo.
A mi me parece que el asunto no es así. Yo creo que la educación, la formación intelectual y moral intervienen en las decisiones personales y si las propuestas sexsuales son más difundidas, habrá más porcentaje de activistas en esa sexualidad. Algo así como recomendar que el tabaco es perjudicial para la salud.
Me temo que de seguir con estas ideas putas en plan confuso me van a calificar como adversario de la homosexsualidad. No es verdad. Soy adversario de la confusión ¡Que cada uno es muy suyo de hacer lo que quiera en su personal vida privada, valga la redundacia! Pero admitan que si no tengo el gen, o no lo he sabido usar, yo considere positivo para la sociedad que la mayoría de las personas sean heterosexsuales y que ese estatuto lo mantengan como hecho diferenciador. O sea, repito y digo: que la cosa privada y personal, como fumar, beber, suicidarse y estudiar para imbécil es una decisión. Up to you, como dicen los ingleses ¡Y yo qué sé!
viernes, julio 01, 2005
el gruñido del can viejo
Porque de eso se trata, del gruñido protestón del viejo perro que observa como le van ocupando los espacios las nuevas generaciones ¡que son de otras tribus! De eso se trata.
La nostalggia (¿a que suena italiano?) de caminar por los terrenos de uno, saber donde buscar, entender las cosas desde la humildad de la duda... por eso ladro, porque me invaden espacios, porque me califican de animal sobrante y antiguo, de equivocado, de no dar el fenotipo según el embreding políticamente correcto. Por eso gruño.
Porque habiendo dado espacios cuando pude, ahora me niegan los míos, pequeños canes sin olfato, sin dientes, complacientes comedores de carroña.
¡Pero los viejos canes no se rinden!
La nostalggia (¿a que suena italiano?) de caminar por los terrenos de uno, saber donde buscar, entender las cosas desde la humildad de la duda... por eso ladro, porque me invaden espacios, porque me califican de animal sobrante y antiguo, de equivocado, de no dar el fenotipo según el embreding políticamente correcto. Por eso gruño.
Porque habiendo dado espacios cuando pude, ahora me niegan los míos, pequeños canes sin olfato, sin dientes, complacientes comedores de carroña.
¡Pero los viejos canes no se rinden!