lunes, septiembre 20, 2010
NO ENTENDER NADA
Al final de la vida se asume la incomprensión. Nada tiene un sentido y una coincidencia con creencia alguna personal. Esto, que pudiera entenderse como un fracaso, no es más que una constatación de hechos que suceden. Sin embargo, hay niveles de incomprensión y de frustación: ¡La diferencia entre el deber ser y el ser de la política! ¡El uso de los conceptos a la manera de la reina de Lewis Carroll!
Los ejemplos son diarios en España y Argentina.